Palabras mudas,
silencios brutales,
fin de una realidad,
inicio de un sueño.
No querer despertar,
borrar los puñales,
visiones de sangre,
un mundo sin dueños.
Sangres de hijos,
mujeres sin techo,
palabras vanas,
olvidos del poder.
Caminar sin miedos,
estando satisfechos,
soñar entre sabanas,
una palabra ¡querer!.
Despertad del letargo,
no disparéis, gritad!.
Y al fuego arma y odio,
y en el corazón una flor.
Mi rabia descargo,
al que ríe al fusilar,
terminad este episodio
cambiarlo por amor.
Y a su fusil por una flor.
Reflexión: ¿Por qué he subido esto?, la verdad no lo sé, quizá porque el mundo está lleno de palabras mudas que no llegan a ningún sitio.

Penúltima: las palabras pueden no llegar a ningún sitio, pero siempre vienen de algo y por algo. No podemos olvidar lo que pasa, pero podemos valorar lo que tenemos. Un abrazo.