He creado este blog porque siento la necesidad imperiosa de retratar con palabras todo aquello que por motivos de esa penúltima copa, (digo yo) te cuentan todo lo bueno y lo malo de su vida esos desconocidos que se acercan a la barra de tu bar. Es cuando te piden esa penúltima copa, porque siempre es la penúltima, nunca la última, aunque tu estés pensando que obviamente, después de 16 horas de pie, será la última. Y esta se alarga, se alarga...
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muy bueno, estoy deseando ver los primeros artículos
un saludo
¡Qué gran encuentro!
Me siento como esa mujeruca que llega al parque... y encuentra al ascensor "de su vida", con su florecilla roja distintiva, creo recordar, o ¿era un lazo?
Yo soy El Sereno, ese que tan bien conocen los del gremio... ese que siempre grita, ya exaltado por la escesiva ingesta de alcohol:
- "Mushashaaaa"... llena... " a peluuuu..." Venga, que ya nos vamos...
Qué se le va a hacer, en esta vida tiene que haber de todo, y en ese todo, me coloco yo. Como en botica, como decía mi madre. Y aquí andamos, a tomar la penultima, "la pelu" como se suele decir en el argot...
Y como bien dicen por aquí, hay veces que esa penultima, que para nosotros, los borrachos conocidos, que nada tenemos que ver con los alcoholicos anónimos, que me merecen todo mi respeto y admiración, pero ese es otro tema que seguramente tratemos en algún otro lugar. Bien, parece que ya comienzo a desvariar y a irme por los Cerros de Ubeda... jajajajajaja, para que veais, aún continuo, por cierto que es muy curioso el origen de esa expresión. A ver, al grano, como los pollos, como continue así, no me dejaran continuar comemtando vivencias y vicisitudes que pueden redundar tanto en un entretenido rato, o más bien, como parece que está ocurriendo en una absoluta y tremenda perdida de tiempo.
Bueno, me decidí por el punto y aparte a ver si así consigo continuar con lo que quería decir y no seguir elucubrando, aunque parece que no será así.
Pues eso, hace bastante que decía que esa penilñtima copa que solemos tomar, que se nos hace cortísima, para los pobres que tienen que aguantar nuestras divagaciones, como ya he demostrado qeu podrían ser, se les puede hacer eterna. Para nosotros esa penultimase nos va en un suspiro, y para los hosteleros, pueden ser entre dos y tres penultimas, que van una tras otra.
Lo peor no es eso, lo peor es que antiguamente, nadie tenía porqué soportar las impertinencias ni los exabruptos de nadie, pero en estos días, con lo mal que está la situación, tanto política, como social y económicamente, los pobres hosteleros, por poder estirar un poco más la caja, tienen que aguantar carros y careretas, como me habrán tenido que aguantar esta primera penultima...
Solo me queda decir:
- Un beso y un abrazo para tan abnegados trabajadores que por unos momentos nos hacen felices, nos hacen olvidar penas y problemas y aún a su pesar, nos hacen estar un poquito como en casa.
Muchas gracias elsereno en nombre de todos los de mi gremio.
Me ha llamado la atención tu punto y aparte, ese que muchos cuando llegan a la penultima se prometen hacer en sus vidas.
Encantad@ de conocerte.